IDEA GENERAL DE LA
MASONERIA.
MASONERIA.
“IDEA GENERAL DE LA MASONERIA, BAJO UN
PUNTO DE VISTA FILOSOFICO, Y DESIGNADA YA
POR VARIOS ANTIGUOS BAJO EL NOMBRE DE LA SOCIEDAD DE LOS FILOSOFOS
INCOGNITOS”.
por TSCHOUDY
La teoría de las verdades herméticas ha
dado nacimiento a varios grados masónicos, indicados bajos los nombres de
adepto, fénix, sublime filosofía, y c. Un serio examen de todos los objetos de
detalle parcelado en las diversas practicas de los Franc-masones, el examen de
la mayor parte de sus emblemas, y particularmente el de la estrella
resplandeciente de la que ellos parecen hacer tanto caso, podía quizás
legitimar la opinión que la ciencia de Hermes sea el origen y el propósito de
la confederación vulgarmente llamada Franc-masonería. La marcha de los primeros
grados, la forma de las logias, la distribución interior del templo, los
cálculos misteriosos, los votos de la asociación, los reglamentos generales de
la orden, la practica de la virtud, y el secreto tan fuertemente recomendado,
concurren para hacer sospechar que los primeros hombres que se reunieron bajo
el pretexto de reconstruir el templo de Salomón, meditaban una obra más análoga
a la sabiduría y a la habilidad de este piadoso monarca tan versado en las
combinaciones ocultas de la naturaleza. Quizás la sociedad de los masones, que
se han tan prodigiosamente acrecentado, ganaría para justificar a los ojos del
público esta idea que seria ventajosa, y se estimaría a muchos mas hombres que
se sabrían aplicados a especulaciones deshilvanadas, fueran ellos falsos, para
verlas, como lo hacen en apariencia, librados a ceremonias burlescas, que no
anuncian ningún objeto fijo, y hacer mirar a las logias mas bien como una
asamblea de gente ociosa, o raramente jocosa, que como un laboratorio
respetable de ciudadanos útiles dedicados a la investigación de los tesoros mas
consoladores para la humanidad. No se ha propuesto para nada en esta obra fijar
inviolablemente a este respecto las dudas razonables del público, basta ofrecer
un bosquejo para sus meditaciones, y va a procurárselo poniendo bajo sus ojos
la primera parte de los modos y conocimientos que hacen el punto de apoyo de la
sociedad de los “Filósofos Incógnitos”, dividida en tres grados capitulares,
como la de los masones: aprendiz, compañero y profeso o filósofo. No es solo
aquí cuestión del aprendiz, del que se adjunta el cuadro y la instrucción, o el
Catecismo de la manera mas extendida: si este ensayo es acogido, será fácil
suplir a los curiosos las dos otras partes que completan esta rama que osaría
casi a nombrar el tronco, el árbol esencial de la masonería.
Habría demasiado amor propio para citar
aquí su juicio particular sobre este tema: convencido íntimamente de la
posibilidad de la gran obra, no debo allegar míos opiniones, y veré gustoso
venir sobre la del público o de los aficionados a este respecto. Para poner
este pequeño pedazo al alcance de todo el mundo, lo he extraído, tanto como es
posible de las formas masónicas, de las cuestiones que tienen una relación directa
con las fórmulas de la orden, no abusando así de la delicada discreción de mis
hermanos, no quito sin embargo al conocedor profano, los medios para pasear su
imaginación sobre todos los preceptos o documentos que refortifican a la
ciencia, y ambicionaría singularmente
que alguien, masón o no, me abrió otras ideas, me aclarara mas, o fortificara
mis principios. Los Estatutos de los Filósofos Incógnitos, que Jean Joachim
d´Eftingrel, ya habrá publicado él mismo, hacen demasiado relativos a aquellos
de los masones que parezcan calcados sobre estos, por haber ignorado
recordarles el primer lugar.
TSCHOUDY

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